viernes, 11 de mayo de 2012

Libertad*


Partiendo desde saber que la libertad es un hecho evidente que no es necesario demostrar podemos decir que su verdadera raíz está en la subjetividad del ser humano, definida como el principio o la capacidad fundamental de tomar en nuestras manos nuestro propio obrar. Este valor se contradice con la conciencia, ya que la libertad indica la capacidad de obrar sabiendo lo que se hace y por qué se hace y dentro de la conciencia solo es válido tratar de hacer las cosas que estén bien para sí mismo.



Y entonces, amar a alguien.. ¿te hace libre o esclavo de él?
Es complicado saberlo, ya que aún estando solos se dice que el hombre por si mismo es prisionero de su propio egoísmo, por lo tanto al encontrarse con un sentimiento tan grande hacia otra persona se convierte en prisionero de ella tratando de hacer las cosas no solo por su propio gusto si no por el agrado y satisfacción de alguien más, por lo que pienso que la libertad se limita a sus propias condiciones, y un claro ejemplo es que en la frecuente búsqueda por la libertad, el propio ser humano se vuelve esclavo de ella y si de amor hablamos, todos sabemos que:

"El hombre enamorado es el único esclavo que nunca quiere ser liberado"

Basado en el libro 
"El problema del Hombre",
 Joseph Gevaert

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