En el transcurso de mi vida cotidiana, todos los días desde el momento en que despierto mi ser realiza acciones, pensamientos y actitudes, vive una serie de sucesos y se encarga de tomar decisiones que puedo calificar como correctas o incorrectas, pero.. ¿cómo se que lo son?, a su vez, tengo comportamientos y creencias sobre cosas de las que no puedo comprobar su verosimilitud, ni tengo una prueba para ello;en realidad, resulta casi imposible buscar una verdad científica a todo, es por eso que existen verdades filosóficas, precientíficas y religiosa; de éstas últimas solo puedo asegurar que se plantean ante el mundo como dogmas y paradigmas y aunque a mi parecer suena ilógico creer en algo de lo que no existe fundamento se presentan como sentencias obligatorias que nos obligan a hacerlo. En toda la existencia humana el ser humano siempre ha tenido, por naturaleza la necesidad de creer, desde lo más científico hasta lo más supremo (tal como lo es Dios), aún cuando no exista un fundamento y no podamos estar seguros que nuestras creencias son correctas, siempre tendremos esa necesidad de darle una explicación a todo, dejando de lado los conocimientos para darle paso a una verdad en la que..
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